Edición: 165. Del 26 de marzo al 1 de abril de 2009.


De Familia

LOS MALTRATOS

Crean niños agresivos y desafiantes

"El castigo corporal no enseña a los niños por qué su comportamiento fue erróneo o lo que deben hacer en el futuro"...

Especial GM
Las palizas en las nalgas a niños hacen aumentar la probabilidad de que sean desafiantes y agresivos. Además, el castigo físico pone en riesgo a los niños porque pueden desarrollar más problemas de salud mental, comportamiento anti-social y de lesiones graves, según muestra un nuevo informe de la Universidad de Michigan.
"Hay poca evidencia de investigación que el castigo físico mejora a largo plazo el comportamiento de los niños", dijo Elizabeth Gershoff, autora del informe y profesora asociada en la Escuela de Trabajo Social. El informe, publicado en colaboración con el Hospital Infantil de Phoenix, en Arizona, ofrece una revisión sobre la consecuencia que tiene el castigo físico en los niños. Gershoff analizó 100 años de investigación de estudios publicados sobre el castigo físico, en particular, las palizas en las nalgas. Resultados indican que la mayoría de los azotes son una práctica ineficaz de los padres en la crianza de niños tanto en Estados Unidos como en el mundo. "Hay cada vez más motivación, en otros países de promulgar leyes que prohíban legalmente todas las formas de castigo físico", dijo Gershoff, cuya investigación se centra en el impacto de la violencia infantil en el desarrollo de niños y adolescentes a través del tiempo. La práctica es considerada como una violación a la ley internacional de derechos humanos, dijo. Varios estudios recientes revelan que muchos padres aún maltratan físicamente a sus hijos, especialmente los niños de 1 y 2 años de edad. Cuando los niños llegan al quinto grado, el 80 por ciento han recibido castigo físico.

SABÍAS QUE...

En múltiples estudios, se ha descubierto que los azotes en las nalgas llevan a los niños a padecer de más problemas de salud mental, como ansiedad y depresión, alcohol y drogas, y un ajuste psicológico deficiente. Estos problemas también aumentan los niveles de estrés. El informe indica que los castigos corporales también pueden perjudicar las relaciones entre padres e hijos. Esto puede interferir con el desarrollo de la cercanía y la confianza en un niño.

CÓMO EDUCARLOS
¿Cómo deben los padres disciplinar a sus hijos? Gershoff dice que los niños se comportan mejor cuando son motivados por la alabanza o la promesa de recompensas en lugar de amenazas de castigo. Los niños necesitan la enseñanza y la orientación de los padres para que puedan aprender a tomar mejores decisiones en el futuro. "El castigo corporal no enseña a los niños por qué su comportamiento fue erróneo o lo que deben hacer en el futuro", según el informe.