 |
Secretos
De Sissi.Tv
LA
DIETA DE LA PIRÁMIDE
Lo
prometido es deuda. Es por eso que en esta edición te contaré,
según mi propia experiencia, qué debes comer y a qué
horas, sin desmayarte del hambre y de forma nutritiva, motivándote
y poniéndote metas a corto plazo, si es que quieres perder los
rollitos que te sobran...

Por
Sissi Fleitas
Puedes comenzar dándole la vuelta a la manzana media hora al
día y sobre todo cambiando tu alimentación. Somos lo que
comemos, así que si tienes una dieta rica en pan y cosas fritas,
estás a tiempo de cambiar. Hoy te quiero presentar una dieta
que a mí me ha funcionado muy bien: La dieta de la pirámide.
El desayuno es la base de tu pirámide y la parte más importante
del día. Desayuna como un rey, almuerza como un príncipe
y cena como un mendigo. El huevo, por ejemplo, sólo aporta unas
70 calorías (similar a una fruta), además contiene muchas
vitaminas y minerales: A, E, D, Ácido Fólico, B12, B6,
B2, B1, Hierro, Fósforo y Zinc. Un buen desayuno como base de
la pirámide seria: 2 huevos, 1 rebanada de pan integral, 1 fruta
y café. Este menú contiene aproximadamente 300 calorías
y una base sólida y digna de un rey, para comenzar tu día
y no tener mucha hambre durante las primeras horas de la mañana.
El almuerzo o comida, o sea la hora del príncipe. En el centro
de tu pirámide, las ensaladas son elementales, no te limites,
come toda la ensalada que quieras. No importa donde te encuentres, si
te llegó la hora de almorzar, tu primer platillo debe ser una
buena ensalada. ¡Cuidado con lo aderezos! La mayoría de
los aderezos de los restaurantes o los aderezos prefabricados son ricos
en sodio y grasas. A mí me encanta hacerme un aderezo con base
de aceite de oliva y jugo de limón, sal y pimienta. Como segundo
plato las proteínas no pueden faltar. Por ejemplo pescado, eso
sí, a la parrilla o al vapor. El pescado además es rico
en proteínas y minerales como yodo, fósforo y magnesio.
Lo puedes alternar con pollo a la parrilla, sin piel con cebollita acompañado
de deliciosos vegetales. ¡Hasta se me antojo! Si sumamos la ensalada
del principio, no creo que te quedes con hambre.
Si entre comidas tu estómago te hace recordar su existencia…
¡No lo ignores! El cuerpo es como una máquina inteligente
y cuando te pide comida, debes dársela. Por eso, si entre comidas
tienes sensación de hambre, tómate un yogurt con un valor
nutricional no mayor de 70 calorías o una fruta, por ejemplo
un plátano, rico en potasio, hierro, magnesio y vitaminas. Acompaña
tu merienda con una tacita de Te Zendo® de la marca Tadin®,
tu proceso de pérdida de peso se acelerará.
La Cena: Con la noche llega la cima de la pirámide y la cena…
Tu cena debe ser como la de un mendigo, que sueña con volver
a ser rey la mañana siguiente. Intenta que tu cena sea antes
de las siete de la noche. Por las noches tu actividad física
disminuye y tu cuerpo no gasta tanta energía, por lo tanto los
alimentos que ingieras deben ser más ligeros. Un suculento plato
de ensalada con atún en agua o un cuarto de libra de jamón
bajo en sodio y grasas acompañado de una ensalada de pepinos
con tomate son dos buenas opciones.
|
 |