Edición: 188. Del 3 al 9 de septiembre de 2009.



Secretos De Sissi.Tv
LA DIETA DE LA PIRÁMIDE

Lo prometido es deuda. Es por eso que en esta edición te contaré, según mi propia experiencia, qué debes comer y a qué horas, sin desmayarte del hambre y de forma nutritiva, motivándote y poniéndote metas a corto plazo, si es que quieres perder los rollitos que te sobran...

Por Sissi Fleitas
Puedes comenzar dándole la vuelta a la manzana media hora al día y sobre todo cambiando tu alimentación. Somos lo que comemos, así que si tienes una dieta rica en pan y cosas fritas, estás a tiempo de cambiar. Hoy te quiero presentar una dieta que a mí me ha funcionado muy bien: La dieta de la pirámide.
El desayuno es la base de tu pirámide y la parte más importante del día. Desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo. El huevo, por ejemplo, sólo aporta unas 70 calorías (similar a una fruta), además contiene muchas vitaminas y minerales: A, E, D, Ácido Fólico, B12, B6, B2, B1, Hierro, Fósforo y Zinc. Un buen desayuno como base de la pirámide seria: 2 huevos, 1 rebanada de pan integral, 1 fruta y café. Este menú contiene aproximadamente 300 calorías y una base sólida y digna de un rey, para comenzar tu día y no tener mucha hambre durante las primeras horas de la mañana.
El almuerzo o comida, o sea la hora del príncipe. En el centro de tu pirámide, las ensaladas son elementales, no te limites, come toda la ensalada que quieras. No importa donde te encuentres, si te llegó la hora de almorzar, tu primer platillo debe ser una buena ensalada. ¡Cuidado con lo aderezos! La mayoría de los aderezos de los restaurantes o los aderezos prefabricados son ricos en sodio y grasas. A mí me encanta hacerme un aderezo con base de aceite de oliva y jugo de limón, sal y pimienta. Como segundo plato las proteínas no pueden faltar. Por ejemplo pescado, eso sí, a la parrilla o al vapor. El pescado además es rico en proteínas y minerales como yodo, fósforo y magnesio. Lo puedes alternar con pollo a la parrilla, sin piel con cebollita acompañado de deliciosos vegetales. ¡Hasta se me antojo! Si sumamos la ensalada del principio, no creo que te quedes con hambre.
Si entre comidas tu estómago te hace recordar su existencia… ¡No lo ignores! El cuerpo es como una máquina inteligente y cuando te pide comida, debes dársela. Por eso, si entre comidas tienes sensación de hambre, tómate un yogurt con un valor nutricional no mayor de 70 calorías o una fruta, por ejemplo un plátano, rico en potasio, hierro, magnesio y vitaminas. Acompaña tu merienda con una tacita de Te Zendo® de la marca Tadin®, tu proceso de pérdida de peso se acelerará.
La Cena: Con la noche llega la cima de la pirámide y la cena… Tu cena debe ser como la de un mendigo, que sueña con volver a ser rey la mañana siguiente. Intenta que tu cena sea antes de las siete de la noche. Por las noches tu actividad física disminuye y tu cuerpo no gasta tanta energía, por lo tanto los alimentos que ingieras deben ser más ligeros. Un suculento plato de ensalada con atún en agua o un cuarto de libra de jamón bajo en sodio y grasas acompañado de una ensalada de pepinos con tomate son dos buenas opciones.