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EL
EJERCICIO Y LA DIETA SALUDABLE
Un
estudio analiza los beneficios a largo plazo de la actividad física
y la buena alimentación en adultos jóvenes

Especial
GM
A pesar de la creciente preocupación por la obesidad como un
problema de salud pública y las persistentes presiones sociales
según las cuales la figura esbelta es más bella, las mujeres
jóvenes hacen menos ejercicio que los varones, según un
estudio de la Universidad de Michigan que se publicará en la
edición de octubre de la revista American Journal of Public Health.
El estudio es uno de los primeros que analiza las pautas a largo plazo
de actividades relacionadas con el peso, y que evalúa cómo
esas pautas varían por género, raza y grupo étnico,
y el status socioeconómico.
Las disparidades en los comportamientos relacionados con la salud, según
el estudio, son coherentes con las desigualdades en la prevalencia de
la obesidad, especialmente entre las mujeres jóvenes, según
Philippa Clarke, autora principal del estudio que trabaja en el Instituto
de Investigación Social (ISR) de la UM.
Para este estudio los investigadores observaron las tendencias a lo
largo de un período de 23 años en seis comportamientos
diferentes relacionados con la salud. Midieron cuán a menudo
los participantes decían que tomaban un buen desayuno, comían
algunas verduras y frutas, cuán a menudo hacían ejercicio
vigoroso (trote, natación), cuán a menudo dormían
por lo menos siete horas, y cuánta televisión miraban
en un día promedio de la semana.
ENTÉRATE:
- La determinación
de que las mujeres jóvenes hacen menos ejercicio que los hombres
jóvenes sugiere que las diferencias en el consumo de energía
pueden desempeñar un papel en las disparidades por género
que se aprecian en la obesidad y el exceso de peso.
- La frecuencia
del consumo de frutas y verduras se mantuvo relativamente estable
entre las mujeres jóvenes pero disminuyó significativamente
entre los hombres jóvenes. Los jóvenes, asimismo, dieron
cuenta de que toman desayuno con menos frecuencia que las mujeres
jóvenes.
- Tanto
los hombres como las mujeres informaron de una disminución
sostenida en la frecuencia con la que duermen por lo menos siete horas
cada noche.
- Entre
los hombres, los de condiciones socioeconómicas más
bajas informaron de disminuciones importantes en las horas de sueño,
después de ajustes por raza y etnicidad.
- Los grupos
raciales y étnicos minoritarios, y las mujeres de todos los
grupos socioeconómicos más bajos, también informaron
que miraban televisión más tiempo que los blancos y
las mujeres de un estatus socioeconómico más acomodado.
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