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NIÑOS
SIN CONTROL y la obesidad
Los
niños con escaso autocontrol probablemente serán adolescentes
con exceso de peso, según un estudio

Especial
GM
Las familias deben enseñar la demora de la gratificación
en su propia conducta y han de enseñar a los niños que
hagan lo mismo, dice investigadora.
¿Su
hijo tiene dificultades mayores que las normales para resistir una tentación?
Ya sea con juguetes o con la comida esta incapacidad para esperar puede
conducir al aumento de peso a medida que los niños se acercan
a la adolescencia.
"Aun en los casos en que la madre dijo que espera que sus hijos
sean capaces de esperar en la vida cotidiana en casa, si ellos no son
capaces de hacerlo, igual tienen más probabilidades de alcanzar
un peso excesivo", se dijo. La asociación se explicó
en parte por el status de peso de la madre. La influencia del status
de peso maternal sobre el peso del niño o la niña refleja
factores genéticos y también ambientales, y ambos factores
son explicaciones posibles para esta conclusión. El peso de la
madre hizo una diferencia en la capacidad del niño para esperar
antes de comer, se agregó. "Las madres que tienen exceso
de peso tienen hijos que son menos capaces de esperar", se señaló.
Papá y mamá son el ejemplo
El estudio sugiere que si las familias quieren reducir el riesgo de
obesidad en sus niños deberían enseñarle a que
postergue la gratificación y deben ser los padres y madres mismos
los modelos de esa conducta.
Hay técnicas de crianza que pueden ayudar a que los niños
desarrollen la capacidad para postergar la gratificación, indicaron
los autores. Algunas estrategias que se han descrito en estudios anteriores
incluyen el que se mantenga el objeto deseado, en este caso la comida,
fuera de la vista y por lo tanto lejos de la atención del niño,
o distraerle la atención de la comida hacia otra actividad que
le interese.
Otra posibilidad es, simplemente, establecer una estructura lógica
para los bocadillos y las horas de comer, de manera que el niño
aprenda que no debe comer a cada momento que lo desee, sino que debe
esperar hasta la próxima hora de merienda o comida, añadieron
los autores.
Los pediatras pueden usar este conocimiento para educar a los niños
y a sus familias acerca del aprendizaje de la demora en la gratificación.
Cómo
ayudar a los niños que tienen dificultades para esperar:
- Si el
niño pide constantemente las galletitas que están sobre
la mesa, póngalas fuera de su vista.
- Atraiga
la atención del niño hacia otras actividades si todavía
no es la hora de comer.
- Establezca
una estructura para las comidas y las meriendas.
- Si la
hora de la merienda es a las tres de la tarde y el niño no
está realmente hambriento, enséñele a que espere
un poco.
- Algunos
niños y niñas, independientemente de lo que hagan los
padres, pueden tener muchas dificultades para postergar la gratificación.
La mejor solución para algunas familias puede ser que no tengan
en la casa las comidas que más los tientan.
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