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ALIMENTACIÓN
Y EJERCICIO
Claves para la salud y el diabético
Las
comidas con bajo contenido de carbohidratos, después del ejercicio,
pueden beneficiar a los diabéticos, según estudio

Especial
GM
Una nueva investigación demuestra que las comidas ingeridas después
de cada sesión de ejercicio tienen un impacto importante en el
control del azúcar en la sangre. El alto nivel de azúcar
es una señal de diabetes tipo 2, y un control disminuido del
azúcar en la sangre es también un factor mayor de riesgo
para otras enfermedades crónicas tales como los males cardiacos.
Jeffrey Horowitz, autor principal de este estudio, sigue a una investigación
anterior que demostró que muchos de los beneficios del ejercicio
para la salud surgen de la sesión de ejercicio más reciente.
De hecho, aún en las personas que hacen ejercicio regular muchos
de los beneficios de esta actividad disminuyen después de unas
pocas horas o, en el mejor de los casos, después de unos pocos
días sin ejercicio.
El nuevo estudio indica que la ingestión de comidas con un contenido
relativamente bajo de carbohidratos (pero no con bajo contenido de proteínas)
después del ejercicio mejora el control del azúcar en
la sangre hasta el día siguiente.
No
pase hambre
En
consecuencia el ejercicio puede mejorar el control del azúcar
en la sangre aunque no haya una reducción de las calorías
ingeridas. En otras palabras, usted no tiene que pasar hambre después
de que haga ejercicio y aún así cosechará algunos
beneficios de salud importantes.
Horowitz enfatizó que la pérdida de peso es muy importante
para el mejoramiento de la salud metabólica en las personas con
exceso de peso que tienen riesgo de diabetes, pero los resultados de
este estudio indican que las personas pueden obtener algunos de los
beneficios clave para la salud que proceden del ejercicio sin que tengan
que privarse de comidas para perder peso.
Además Horowitz señaló que sus primeras conclusiones
no sugieren que las personas con riesgo de diabetes deban someterse
a dietas estrictas con bajo contenido de carbohidratos. En su estudio,
durante el tratamiento denominado “bajo carbohidrato”, los
participantes en la investigación ingirieron de todos modos más
de 200 gramos de carbohidratos en las horas siguientes al ejercicio.
En comparación algunas de las dietas populares con bajo contenido
de carbohidrato implican una ingesta de menos de 20 gramos por día.
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