Edición: 210. Del 4 al 10 de febrero de 2010.



ALIMENTACIÓN Y EJERCICIO
Claves para la salud y el diabético

Las comidas con bajo contenido de carbohidratos, después del ejercicio, pueden beneficiar a los diabéticos, según estudio

Especial GM
Una nueva investigación demuestra que las comidas ingeridas después de cada sesión de ejercicio tienen un impacto importante en el control del azúcar en la sangre. El alto nivel de azúcar es una señal de diabetes tipo 2, y un control disminuido del azúcar en la sangre es también un factor mayor de riesgo para otras enfermedades crónicas tales como los males cardiacos.
Jeffrey Horowitz, autor principal de este estudio, sigue a una investigación anterior que demostró que muchos de los beneficios del ejercicio para la salud surgen de la sesión de ejercicio más reciente. De hecho, aún en las personas que hacen ejercicio regular muchos de los beneficios de esta actividad disminuyen después de unas pocas horas o, en el mejor de los casos, después de unos pocos días sin ejercicio.
El nuevo estudio indica que la ingestión de comidas con un contenido relativamente bajo de carbohidratos (pero no con bajo contenido de proteínas) después del ejercicio mejora el control del azúcar en la sangre hasta el día siguiente.

No pase hambre
En consecuencia el ejercicio puede mejorar el control del azúcar en la sangre aunque no haya una reducción de las calorías ingeridas. En otras palabras, usted no tiene que pasar hambre después de que haga ejercicio y aún así cosechará algunos beneficios de salud importantes.
Horowitz enfatizó que la pérdida de peso es muy importante para el mejoramiento de la salud metabólica en las personas con exceso de peso que tienen riesgo de diabetes, pero los resultados de este estudio indican que las personas pueden obtener algunos de los beneficios clave para la salud que proceden del ejercicio sin que tengan que privarse de comidas para perder peso.
Además Horowitz señaló que sus primeras conclusiones no sugieren que las personas con riesgo de diabetes deban someterse a dietas estrictas con bajo contenido de carbohidratos. En su estudio, durante el tratamiento denominado “bajo carbohidrato”, los participantes en la investigación ingirieron de todos modos más de 200 gramos de carbohidratos en las horas siguientes al ejercicio. En comparación algunas de las dietas populares con bajo contenido de carbohidrato implican una ingesta de menos de 20 gramos por día.