Edición: 212. Del 18 al 24 de febrero de 2010.



La obesidad y los accidentes de tránsito

Un estudio asegura que al menos la masa corporal acumulada por el exceso de peso puede aumentar probabilidades de supervivencia en un percance vial

Especial GM
En un nuevo estudio que se publica en la edición actual de la revista Traffic Injuy Prevention, los investigadores del UMTRI, Michael Sivak, Brandon Schoettle y Jonathan Rupp encontraron que los conductores que tenían sujeto el cinturón y que eran obesos (es decir los que tenían un índice de masa corporal -IMC- entre 35 y 50) mostraron probabilidades 22 por ciento menores de morir en un choque fatal que los conductores con cinturón sujeto y peso bajo (es decir un IMC entre 15 y 18,4).
Sin embargo, lo opuesto ocurre con los conductores que no tenían el cinturón sujeto en el momento del accidente, señalan los investigadores.
Las probabilidades de morir en el choque son 10 por ciento más altas para los conductores sin cinturón sujeto con un IMC entre 35 y 50, comparados con los conductores con IMC de 15 a 18,4.
Los investigadores analizaron datos de la Administración Nacional para la Seguridad del Tránsito de alrededor de 300 mil conductores involucrados en accidentes fatales en Estados Unidos desde el año 1998 al año 2008, de los que un 51 por ciento falleció. Encontraron que en general, los conductores que no utilizaban cinturón de seguridad tenían un 2,1 por ciento más de probabilidades de morir en un accidente que aquellos que utilizan el cinturón de seguridad.
Además los resultados del estudio indican que las conductoras tienen 1,1 veces más de morir en un choque que los conductores. Sin embargo, para las mujeres que tienen sujeto el cinturón de seguridad un IMC normal resulta en un riesgo menor de muerte, en tanto que un IMC más alto o más bajo incrementa el riesgo.
Las conductoras sujetas por el cinturón, con un IMC entre 35 y 50 tienen probabilidades 10 por ciento más altas de morir en un choque que las conductoras con un IMC normal de 18,5 a 24,9. “Nuestras conclusiones sugieren que en lo que hace al incremento del IMC, el balance óptimo entre los efectos positivos de la amortiguación adicional y los efectos negativos de la masa y el ímpetu adicionales depende del género de quien conduce y el uso del cinturón de seguridad”, dijo Sivak, profesor investigador y director de la División de Factores Humanos del UMTRI.
“Con IMC similares, los hombres en general son más pesados que las mujeres debido a las diferencias en la altura. Por lo tanto, es más probable que un hombre recargue la bolsa de aire lo cual resulta en un aumento del riesgo con un IMC elevado para los hombres que no usen el cinturón. La disminución del riesgo con IMC elevado para los hombres que usan el cinturón se debe probablemente a que el cinturón de seguridad tiende a impedir o disminuir esta recarga”.